Este pedazo de película de Robert Aldrich, estrenado en 1955 y con un presupuesto bastante escaso (aún incluso para películas de clase B) es una obra maestra del suspenso por donde se le mire, y cuenta para ello con uno de los comienzos más inquietantes y atrapantes de la historia del cine.


Esta escena, de aproximadamente 3 minutos de duración, no solo nos introduce en un ambiente de violencia y descontrol (del cual no saldrá jamás) si no que es capaz de generar en el espectador un nivel de tensión y atención que no se acaba hasta el electrizante y futurista final.
Esta es la historia de una mujer que descalza (las tomas en primer plano de los pies son una constante durante toda la película) escapa de manera desesperda a través de la carretera, hasta que aparece (como siempre en las películas de cine negro con muy mala fortuna) su “supuesto salvador” el detective Mike Hammer, quien aún siendo una persona ruda y con un apreciable egocentrismo, se involucra de inmediato con la historia desde el momento que detiene su auto justo a tiempo antes de atopellar a esta mujer.
Luego de esta escena no podemos más que quedarnos atentos a una historia que tiene giros notables (muertes inesperadas y cambios de motivación en personajes que parecen en primera instancia inverosímiles) pero sobre los cuales poco a poco encontramos conexión y coherencia, sobre todo al aparecer esa ya famosa (y muy copiada en el cine contemporáneo por lo demás) “caja de pandora”.
Este objeto que al principio no parece si no más que algo de mucho valor monetario sobre el cual giran las motivaciones de gánster, políticos y en un momento del propio Hammer (si se puede sacar dinero ahí estará) luego se convierte en casi un personaje más y nos demuestra hasta donde puede llegar el ser humano (las traiciones y engaños aquí están a la orden del día) con tal de adquirir poder y control sobre unos pocos, y si es posible, sobre toda la humanidad.
Llena de referencias religiosas y de personajes entrañables y despreciables, Kiss me deadly es una película adelantada en lo que se refiere a tratamiento psicilógico de sus personajes, y con un protagonista aún más ambicioso y frio en sus pretenciones que otros del género, pero como lo verán ustedes mismos, que es capaz de dejarlo todo por una mujer (incluso el poder absoluto)

Sinopsis:
En 1593, los Caballeros de la Orden de Malta decidieron obsequiar al Emperador Carlos V la estatuilla de un halcón, realizada en oro macizo con incrustaciones de piedras preciosas, en agradecimiento a ciertas prerrogativas concedidas por el monarca. Sin embargo, esta maravillosa joya no llegó nunca a manos de Carlos V, ya que la galera en la que era trasportada fue asaltada por unos piratas. Cuatrocientos años después, el detective privado Sam Spade y su socio, Archer, aceptan el encargo de una muchacha que quiere averiguar dónde se encuentra su hermana, que ha desaparecido junto a Floyd Thursby, un hombre sin escrúpulos.



